Francisco Larios | Xochitenpayo – De la línea a la tierra

Francisco Larios | Xochitenpayo – De la línea a la tierra

  • Posted by bluelemon
  • On febrero 13, 2018

Francisco Larios

Xochitenpayo

De la línea a la tierra

Recorrer la obra de Francisco Larios es dejarse llevar por los trazos de un replanteamiento sobre la Tierra y el lugar que ocupa el ser humano en ella. El proceso creativo de Larios está arraigado a la consciencia sobre la situación del hombre en el planeta, tiene una postura que converge en una serie de concepciones sobre la relación y el impacto del hombre con la tierra, consigo mismo y con su inherente aptitud de cuestionamiento. Larios ofrece objetos catalizadores de sensaciones capaces de evocar la cualidad del hombre de religarse a lo sagrado y de escaparse de la tangibilidad de sí mismo.

La obra de Larios alude a los grandes jardines, que han acompañado al hombre a lo largo de los siglos, se han convertido en lugares sagrados, con una función intempestiva de reflexión, reencuentro e introspección. Xochitenpayo es el nombre náhuatl que se la da un muro verde vertical, como una muralla, al que Larios refiere para enfatizar la posibilidad que marca límites, el trazo es la pauta de la diferencia entre lo sagrado y lo profano. Si el jardín se piensa como sagrado, lugar disímil a lo profano, entendido como lo real, entonces es el espacio delimitado específicamente concebido para que el hombre se permita imaginar, idear, cuestionar, buscar más allá y niegue su propia finitud, de ahí que se vuelva un espacio sagrado.

No es coincidencia que el soporte de las obras en las que se perciben líneas en alusión a huella de cuando se divide la tierra en las parcelas, estén hechos con hoja de oro para resaltar el vínculo entre el valor y el sitio topográfico del hábitat. Una valía dada no sólo por una cuestión de ocupar, sino por un aspecto de sobrevivencia: es la tierra que provee la vida. Tampoco lo es el dibujo que distorsiona la geometría y construye formas disímiles en referencia a una cuestión política y social por la distribución desigual de las tierras. Ni que las estructuras algunas veces simétricas y muchas otras asimétricas apunten a reconocer la impronta de hombre en la naturaleza, la incuestionable y obligada relación de éste con entorno. En la obra, los trazos, los materiales, el recorrido de las líneas, los puntos de encuentro y el volumen, son la huella de un homenaje que el artista hace a la tierra con una intención de provocar el regreso a ella, a mirarla y cuidarla.

Una característica esencial del siglo XXI es la abrupta cantidad de información, objetos, alimentos y productos que han provocado, para su producción, una importante disminución y degradación de los recursos naturales. Es por ello que las condicionantes de la vida contemporánea, sobre todo, en las metrópolis, sea la distancia entre comprender cómo estamos provistos de todos esos objetos y materiales que constituyen la ciudad y la realidad de cómo las industrias funcionan para producirlos. Así, la obra de Larios toma fuerza al provocar mirar hacia atrás, hacia delante, en la búsqueda del reencuentro con el planeta, con quienes somos y fuimos. Entonces, más allá de sólo apuntar a un retorno al origen, se trata de pensar en una revisión de la postura del hombre con el planeta, consigo mismo y en cómo en nuestra historia convergen la necesidad intrínseca de la metafísica: más allá de la naturaleza.

 

Natalie Gama Pourdanay

Zona Maco 2018
Galería HeartEgo

 

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